Hace tanto tiempo que te conozco, que ahora, que no podemos hablar por motivos de la vida, te echo de menos. El mundo sigue avanzando y yo con él. La vida no se detiene por nadie ni por mi ni por ti. A veces, en el silencio de la noche me sorprendo pensando que hubiera pasado si hubiera elegido otro camino, el que me hubiese acercado más a ti. No quiere decir que me arrepienta de lo que viví al elegir este camino pero a veces me pregunto que hubiera pasado. Quisiera poder enviarte un mail, contarte lo que hago o dejo de hacer, los pensamientos que me cruzan por la cabeza pero esta vez, no puedo. Te has ido y no has dicho ni mu y sigues sin dar señales de vida. Supongo que es lo que pasa cuando se madura.
Intento escribir lo que siento y las palabras no salen. No sé que me pasa pero últimamente pienso en ti. Hace mucho tiempo que nosotros dejamos aquella relación amistosa tan intensa que nunca llego a salir de los bordes de la realidad virtual. Tuve pareja y eso lo cambio todo. Pensaba que nunca nada cambiaría nuestra relación pero me equivoque. El corazón a veces elige sin que la razón lo pueda evitar. Y algo se perdió. Ya nada era igual. Y entonces yo deje de tener pareja y tú de repente tenías a alguien. Chocaba, nunca llegue a pensar que todo esto acabaría así. Y ahora te vas en un barco a aguas distantes, aguas que a veces me gustaría cruzar para tan solo tener una simple charla como las que teníamos en aquel entonces. Echo de menos tus tonos irónicos, tus respuestas de yo lo sé todo o simplemente que mis monosílabos te ponían. Como puede ser que después de tanto tiempo en estos lares y después de tener mil conversaciones con mucha gente sea la tuya la que echo de menos. Es verdad ...
Hoy me encontre con un familiar al que hacia tiempo no veía y con ella me vinieron muchos momentos a mi cabeza. Me di cuenta que hay ciertos momentos que nunca cambiaría. El haber estado en casa de mis abuelos después del cole, las Navidades con ellos. Conocer a los hermanos de mi abuela. Bodas, bautizos, etc. No puedo evitar acordarme de todos ellos, muchos ya no se encuentran entre nosotros y eso hace que la sonrisa que le pongo a este familiar sea a un más dulce. No se puede explicar lo que me pasa por el corazón ni por la mente, es tan dificil. Ay, a veces los recuerdos nos parece mejor sitio para vivir que la propia realidad. Aunque sé, que esto es simplemente porque los recuerdos con el tiempo se vuelven más dulces de lo que son o no. Me ha gustao encontrarla, es como si un pedacito de aquella niña volviese a mi.
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