Hace tanto tiempo que te conozco, que ahora, que no podemos hablar por motivos de la vida, te echo de menos. El mundo sigue avanzando y yo con él. La vida no se detiene por nadie ni por mi ni por ti. A veces, en el silencio de la noche me sorprendo pensando que hubiera pasado si hubiera elegido otro camino, el que me hubiese acercado más a ti. No quiere decir que me arrepienta de lo que viví al elegir este camino pero a veces me pregunto que hubiera pasado. Quisiera poder enviarte un mail, contarte lo que hago o dejo de hacer, los pensamientos que me cruzan por la cabeza pero esta vez, no puedo. Te has ido y no has dicho ni mu y sigues sin dar señales de vida. Supongo que es lo que pasa cuando se madura.
Ahora se presenta el futuro. Nuevo look, ropa nueva para un día pero bueno ya se sabe la crisis está muy mal. No sé lo que hare realmente, no sé ni siquiera como estaré cuando te vea. Las cosas nunca son sencillas y cuando el corazón esta implicado muchisimo menos. En fin, sólo puedo esperar. Pues tampoco puedo saber que se te pasa a ti por la cabeza. Ojala tuviera el valor de coger la puerta y no mirar atras.
Hoy me encontre con un familiar al que hacia tiempo no veía y con ella me vinieron muchos momentos a mi cabeza. Me di cuenta que hay ciertos momentos que nunca cambiaría. El haber estado en casa de mis abuelos después del cole, las Navidades con ellos. Conocer a los hermanos de mi abuela. Bodas, bautizos, etc. No puedo evitar acordarme de todos ellos, muchos ya no se encuentran entre nosotros y eso hace que la sonrisa que le pongo a este familiar sea a un más dulce. No se puede explicar lo que me pasa por el corazón ni por la mente, es tan dificil. Ay, a veces los recuerdos nos parece mejor sitio para vivir que la propia realidad. Aunque sé, que esto es simplemente porque los recuerdos con el tiempo se vuelven más dulces de lo que son o no. Me ha gustao encontrarla, es como si un pedacito de aquella niña volviese a mi.
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